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"Encontré en el humor mucha sanación para mí y para el público también". Pamela Palenciano

Entrevistas galácticas: Pamela Palenciano con Adela Bértolo


 

Desde los 12 a los 18 años Pamela Palenciano fue víctima de una relación tóxica y de maltrato por parte de su novio. Cuando por fin comprendió y digirió lo que había vivido decidió hacer algo con ese dolor y acabó encontrado en el teatro el medio perfecto para canalizar su rabia y su enojo. Empezó con una exposición de fotografía, continúo con un taller de violencia de género hasta que, finalmente, acabó creando, durante su primera estancia en El Salvador, el espectáculo No solo duelen los golpes´, un monólogo muy personal en el que, en clave de humor, trata de concienciar sobre las distintas formas de violencia machista y los estereotipos de género imperantes.


Esta actriz, comunicadora y activista feminista natural de Andújar (Jaén), lleva más de una década con este proyecto, actuando en institutos, universidades, en casas ocupas, en asociaciones de barrio y en las comunidades más desfavorecidas de Centro América. Gracias a la mezcla de ironía y aplomo que utiliza para contar una historia tan difícil como la de su propio maltrato Pamela recibió galardones como el premio Godoff ticketea del público 2016, pero también ha sido víctima de denuncias y amenazas, algo que no ha minado sus ganas de continuar. Ahora regresa a los escenarios con una versión renovada de su espectáculo dirigida por Darío Valtancoli. En Cómicas anónimas aprovechamos la ocasión para hablar con ella sobre su experiencia personal, la trayectoria de No solo duelen los golpes y sus futuros proyectos profesionales.


Aquí os dejamos un breve fragmento de la charla que Adela Bértolo mantuvo con Pamela Palenciano a través de los directos de nuestro perfil de Instagram @comicasanonimas. Encontrarás la entrevista entera al final de este post.


Adela - El proyecto de No solo duelen los golpes empezó con una exposición de fotografías y después un taller de prevención de violencia de género. En 2008 te mudas a El Salvador y es allí en donde encuentras la herramienta perfecta para comunicar tu historia, el teatro y encuentras ahí la herramienta del humor, ¿por qué el humor? También podías haber plasmado tu experiencia de forma dramática, pero igual no le llegaba el mensaje de la misma manera, ¿no?

Pamela - No solo duelen los golpes tiene colores dramáticos pero el humor está más presente… siempre tenso el ambiente y luego suelto la frase cómica… Me cansé de que se rieran de mí. Había una parte en la que el público se reía de mí y me cuestionaba, “claro, tu eres andaluza, eras muy jovencita, además eres poligonera, vienes de un barrio…” y dije, ¡jolín!, que manía de reírse de las víctimas, que manía de interpelarlas. Entonces, vi el auge del Stand Up Comedy en El club de la comedia y Dani Rovira, con sus más y sus menos, me inspiró mucho. Un andaluz contando cosas de andaluces, yo me meaba de la risa y eso que es estereotipo ¡ojo!, pero yo me reía, decía es que es verdad… yo quiero que el público cuando vea No solo duelen los golpes diga es que es verdad… Yo soy de las que piensa que una mujer que se ha enfrentado a la violencia machista es la que tiene que contar chistes de maltratadas, yo soy de Jaén, pues los chistes de Jaén los cuento yo (risas)… Encontré en el humor mucha sanación para mí y para el público también… si no te agobias un montón cuando algo es muy dramático y muy doloroso.


Yo soy de las que piensa que una mujer que se ha enfrentado a la violencia machista es la que tiene que contar chistes de maltratadas

Adela - Esta nueva versión de No solo duelen los golpes con la que regresas está dirigida por Darío Valtancoli, ¿cómo fue trabajar con él?

Pamela - A nivel teatral Darío Valtancoli es un maestro de actores, es un tipo que desde los 17 años lleva estudiando teatro, estudiando teoría, es un pedagogo teatral maravilloso que ha estudiado con grandes maestros y maestras. Su método de las acciones físicas aportó al monólogo un mayor trabajo teatral de los personajes. En el discurso del espectáculo Darío no se metió absolutamente nada porque teníamos muy claro que el monologo estaba hecho por mí…ha sido más un trabajo a nivel corporal y de acciones físicas… La escena que más me costó trabajar con él fue la del abuso sexual infantil, cuando yo hablaba de las madres de la asociación Infancia Libre o del caso de Juana Rivas, en cada ensayo rompía a llorar, decía lo dejo y Darío me animaba… trabajar con Darío ha sido un regalazo la verdad.

Adela - Muchas veces los actores se enfrentan a la repetición, a la rutina. Tú llevas años con este espectáculo, ¿todavía te sigue moviendo por dentro o se vició el texto con el paso del tiempo?


Pamela - No se vicia porque yo aprendí de Darío el hecho de estar presente. El texto es un pretexto... yo estoy presente, estoy transitando las emociones. Claro que no me agarro a mi recuerdo personal porque ya me estaba haciendo mucho daño. Imagínate recordar de verdad y contarlo varias veces, en realidad no es sano. Yo tomo distancia y lo que hago es pasar por ahí pero quedándome más con lo teatral, con que llegue al público, que el publico vea a esa Pamela y a ese Antonio y lo que vivieron en ese momento. Por eso no me canso, no me aburro.


Lamentablemente también se ha colado el discurso de la ultraderecha, de la masculinidad hegemónica y ahora más que nunca necesitamos entrar en las aulas

Adela - Desde que empezaste con el proyecto de No solo duelen los golpes, ¿has visto una evolución a nivel social? Yo veo a la juventud más combativa en lo que a feminismo se refiere, sobre todo, a las chicas jóvenes. Hay todavía mucho trabajo por hacer, pero ¿cómo ves tú el panorama? ¿en qué momento estamos?

Pamela - No tengo palabras para agradecer haber podido participar estos años en este cambio...he sido afortunada de ver ese cambio en las aulas. Se pasó de no saber nada del tema o de hablar de violencia doméstica relacionándola solo a las señoras mayores amas de casa con el marido borracho, a organizar las asambleas feministas no mixtas…

Ahora tenemos un montón de chicas muy empoderadas con discurso feminista, transfeministas… lamentablemente también se ha colado el discurso de la ultraderecha, de la masculinidad hegemónica y ahora más que nunca necesitamos entrar en las aulas y ser conscientes de que el debate entre nosotras como compañeras feministas no solo nos perjudica a nosotras… en las aulas, en los últimos monólogos que pude hacer antes de que acabara el año, escuché como decían profe es que el feminismo antes me gustaba, pero ya no porque como se se pelean tanto. ¡Error hermanas, por ahí no podemos ir! Yo no digo que los trapos sucios se laven en casa, no digo que haya que tapar, pero podemos buscar otros espacios de diálogo que no sean Twitter para poder compartir de otra manera esos pensamientos disidentes, que tenemos desde hace años y que no son nuevos... Se me ocurre que para dialogar entre nosotras, entre hermanas del movimiento feminista, este el humor y este el arte teatral, que pudiéramos crear incluso obras de teatro entre nosotras, en lugar de sentarse en la asamblea a hablar nos ponemos a crear obras de teatro, a ver si así nos entendemos mejor.


Para esto yo no estaba preparada, ni yo ni ninguna compañera está preparada para recibir ataques de otras compañeras

Adela - Por No solo duelen los golpes te han otorgado varios premios como el premio GODOFF 2016, uno el premio de “Las Mujeres luchadoras”, en Fuenlabrada, y el del “8 de Marzo”, en Getafe pero también has recibiendo varias denuncias (dos si no me equivoco) alegando que tu monólogo incitaba a la violencia, ¿cómo se encajan estas críticas?

Pamela - Es que siempre que me dan un premio hay movida después, yo ya lo tengo medido. Yo ya no quiero más premios, mi premio es que me dejen en paz, que me dejen trabajar, vivir y que podamos hablar, ese es el mejor premio que me podéis dar. Me concedieron el premio GODOFF a finales del 2016 y justo en enero del 2017 me llegó la primera denuncia de un hombre de Custodia compartida diciendo que yo lo que hago es apología de la violencia...La segunda denuncia fue de la Asociación Europea de Ciudadanos contra la Corrupción por maltrato a menores. Dicen que mi monólogo es un maltrato hacia los jóvenes porque son menores de edad, que a los chicos los hago sentir mal porque son chicos y que a las chicas las confundo haciéndoles pensar que ser hombre es malo… A esas dos denuncias, a todas las amenazas de muerte… digamos que a eso ya estoy acostumbrada...he ido trabajando eso en terapia, he ido haciendo mucho callo… pero para lo que no estaba preparada era para el acoso entre nosotras, le llamamos debate, pero el debate hace más de un año que se perdió… (se refiere al acoso que está recibiendo en Twitter por parte de feministas trans-excluyentes). No podemos seguir por esa línea porque eso si me está afectando a la vida personal. De las veces que he recibido ataques de hombres nunca he tenido la sensación que tengo ahora mismo de querer irme de nuevo al El salvador, de sentir que aquí en España no estoy aportando absolutamente nada. Y esto no quiere decir que las mujeres somos peores que los hombres, esto quiere decir que para esto yo no estaba preparada, ni yo ni ninguna compañera está preparada para recibir ataques de otras compañeras.








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